Hasta ahora, sólo un pequeño
número de pasajeros optó por pagar la conexión Wi-Fi, que puede costar 12
dólares o más por sesión. En el primer trimestre de este año, 6,2% hizo uso del
servicio, un leve aumento respecto del 5,6% de igual lapso de 2012. Aun así, no
todos los partidarios del servicio miden el negocio por la tasa de uso actual.
Dado que un número en rápido aumento de pasajeros tiene teléfonos inteligentes
y tabletas con conexiones Wi-Fi, y que hay señales de que la Administración
Federal de Aviación podría flexibilizar su uso, las aéreas que no ofrezcan
conectividad en vuelo probablemente estén en desventaja competitiva.
En Estados Unidos, Delta Air Lines,
que usa el sistema aire-tierra de Gogo, es líder en la provisión de Wi-Fi en
vuelos de cabotaje, si bien Southwest Airlines, que usa un sistema basado en
satélites provisto por Row 44, “se está poniendo a la par rápidamente”, dice el
informe.
Al extenderse los servicios Wi-Fi
con tecnología cada vez más sofisticada, las aerolíneas ven oportunidades para
generar ingresos que van más allá de la conexión básica. Southwest Airlines
empezó a vender películas a demanda por 5 dólares. Gogo también ofrece un
servicio de películas pay-per-view llamado Gogo Vision en más de 650 aviones y
piensa incorporarlo en otros 900 para fin de este año.
Para los proveedores, el mercado
potencial es inmenso, aunque la competencia se intensifica en todo el mundo.
Globalmente sólo 13% de los aviones tienen servicio Wi-Fi, dice Gogo. En una
declaración para el fisco, Gogo dice que “la proliferación de dispositivos
móviles” ha llevado a los viajeros “y en particular a los profesionales de los
negocios a esperar contar con conectividad donde estén”.
Fuente: La
Nación, de 30/6/13.